No lo podemos negar…durante el mes de Noviembre la olorosa Palencia se convierte en el epicentro del Jazz en esta comunidad, aunque a los de la capital vallisoletana, que en esta ocasión somos el equivalente a lo que es Madrid para el resto de las Españas, nos duela reconocerlo.
Casi un mes donde el jazz toma las calles, con conciertos por diferentes rincones de la ciudad, en locales, donde las bibliotecas públicas se sumergen entre notas y pentagramas, los cines se abren al mundo del jazz o su música se desplaza a diferentes localidades de la provincia. Un festival por donde han pasado gente como Cream Quartet, Colectivo Manouche o los interesantes Tomillo Collective; entre otros muchos, pero que dedica su escenario principal a interesantes propuestas que no defraudan.
En ese escenario principal un maravilloso cartel, obra de Javier de Juan, nos recibe y nos invita a disfrutar de la música; una música que arrancó con los hermanos Wooten, ese Victor Wooten & The Wooten Brothers el sábado 8 de noviembre y cerró con una auténtica delicatessen: Something Else Septet, no actos para millennials y gente de cerebro blando, un nombre que hace referencia a «Something Else!», el mítico tema de Cannonball Adderley.
Un sexteto dirigido por el saxofonista de Kentucky, Vicent Herring, músico que empezó con artistas como Lionel Hampton o Nat Adderley y que ahora ejerce su magisterio en Manhattan, cuenta con un primer trabajo editado,«Soul jazz» (2024), un trabajo que nos remite al jazz que se hacía en los años sesenta y que tuvo en músicos como Horace Silver, Herbie Hancock, Roy Hargrove, Donald Byrd, Stanley Turrentine y Eddie Harris a algunos de sus más preclaros representantes, alejado de lo más actual que se practica ahora, con esa fuerte influencia del soul de Detroit.
Junto al ya nombrado saxo alto Vicent Herring completan la formación, Wayne Escoffery, saxo tenor; Paul Bollenback, guitarra; David Kikoski, piano; Essiet Essiet, bajo eléctrico y contrabajo; Freddie Hendrix, trompeta y Joris Dudli a la batería, una formación que en palabras de Vicent, “reúne a algunos de los mejores intérpretes de esta música eterna, capaces de disfrutarla al máximo y de presentarla con una energía verdaderamente contagiosa”.
Una sucesión de temas, ocho si no conté mal incluido el correspondiente bis,, entre complicidades, risas y apuntes en los pentagramas por parte de un risueño Freddie Hendrix, que se alargaban en solos en los que cada artista mostraba su sentido del ritmo y del soul. Un viaje para cerrar este festival entre estándares clásicos donde cada uno demostró que, perfectamente, podrían haber sido cabezas de cartel por separado sin desmerecer a la programación.
En este 2025 en muchas ocasiones lo que quedan son los números por desgracia, y esos números se resumen en unas 30 actividades, donde encontramos 21 conciertos con un sinfín de músicos, muchos de ellos gratuitos, que difunden el jazz por toda la ciudad a las que se suman cuatro localidades de la provincia: Baltanás, Paredes de Nava, Aguilar de Campoo y Guardo; junto a literatura, cine y arte…ni tan mal.
Something Else Septet, lo más parecido a un vendaval de vientos, clausuraron esta XII Edición del JazzPalencia en el Teatro Ortega el pasado 22 de Noviembre de 2025 dejando muchas ganas de una XIII Edición en un futuro 2026.











