Tengo un conocido, un poquito torcido a la derecha, que con esto de la okupación, si con k, anda bastante preocupado, hasta el punto que cambio su vieja puerta y colocó una de estas blindadas de ultimísima generación por miedo a que su vecina, rumana, le entrara en su ausencia y fuera imposible desalojarla…y no es broma. Algo de razón debe de tener porque los chico de Bravo Maldonado okuparon, sí otra vez con k que es más «woke», la oficina ochentera de Carolina Durante, aunque, para alivio de los responsables de turismo (ya sabemos que la música, y quien dice música dice cine, por ejemplo, en esta ciudad depende de turismo no de cultura…el bisnes es el bisnes), no fue necesaria la presencia de las autoridades policiales para que desalojaran el escenario.
Teníamos una deuda pendiente con la banda después de su paso por el Día Pruno, donde actuaron por problemas varios en formato acústico, y volvimos a descubrir que siguen respondiendo como una banda muy engranada, ya son muchos años de oficio, y que se merecen ese reconocimiento por el público que, en esto de la música, suele ser bastante injusto y aleatorio. La banda que surgió de las cenizas de Octubre Polar en el año 2022 la integran, Guille Mucientes a la voz y guitarra; Pablo Pelanas a la guitarra; Fran Baeza al bajo; Martín Leal maltratando la batería y, en esta ocasión contaron con la colaboración de Alvaro Mares a la guitarra.
Con un Lp grabado «Las canciones que nos han salvado» (2026), siguen persiguiendo ese sueño, como decían hace años, «siempre hemos intentado ir hacia arriba, escalón a escalón», y manteniendo el cariño y el aprecio de un buen número de seguidores. Pop-rock un punto más cañero que lo que hacían con sus pasadas formaciones, aunque el recuerdo que yo tengo de Martín Leal es que en el pasado zurraba de verdad a la batería, puede que los años le hayan aplacado y lo compensa con más elegancia y efectividad, y con unas letras donde dicen que «representan los sentimientos que tenemos en el proceso de sacar este proyecto… Y un poco de mala hostia»; no fueron, para nada, unos inquilinos molestos de esa oficina y, para mi, por lo menos en el tema del sonido superaron a los propietarios legítimos.
Como comentaban en una entrevista previa a su paso por las fiestas de su ciudad, siguen siendo «cuatro amigos cuyo plan favorito sigue siendo ensayar, hacer canciones que nos representen y tocar todo lo que podamos»…presumen de ciudad y de comunidad y lo escenifican con ese «Vallisoletana», con el que arrancan su primer trabajo con la colaboración de la Tuna de Derecho. Ellos son cuatro amigos, y Bea que creo, que sigue siendo esa especie de ángel protector, que muchos años después siguen persiguiendo un sueño a base de ritmos intensos, letras cotidianas y sobre todo mucha honestidad.
Un poco antes de las once de la noche, voluntariamente abandonaron, para alivio de las autoridades el escenario. Consiguieron cumplir un sueño, solo el tiempo dirá si el resto de esos sueños se hacen realidad.
Bravo Maldonado actuó el pasado día 11 de septiembre de 2026 en la Plaza Mayor de Valladolid, dentro de la programación de sus fiestas.











