La mayoría de la prensa económica nacional comentan este último año como los grandes popes del negocio hotelero patrio, a saber: Gabriel Escarrer Jaume, Simón Pedro Barceló Vadell, Javier Tausía o Amancio López Seijas, entre otros muchos, andan mirando con cierto recelo ése Hotel Morgan, discreto, pequeñito, a dos aguas, con esa fachada de madera de color verde minimalista y que transmite funcionalidad y con esas 11 habitaciones llenas de color, de vida y de muy buena música…algo que sus premiados hoteles núnca han tenido ni, posiblemente, tendrán.
Ya han pasado 11 meses desde que LA BANDA iniciará esta gira de presentación de este nuevo trabajo, en un Teatro Juan Bravo de Segovia, que les abrió sus puertas como partida de una aventura maravillosa y casi dos años desde que recalaron en este Escenario Santander para cerrar un ciclo, su «Fin de gira The River Tour» y cada una de nuestras visitas a esta «puta maravilla» de formación es sumergirse en un baño de felicidad, de alegría, de viajar con la mente a lugares maravillosos, llenos de reposo y de serenidad…y todo eso, muy pocas formaciones lo pueden conseguir.
Un «grupo de amigos viviendo de lo que les gusta… un sueño», donde cada uno de ellos ocupa su lugar exacto, sin egos y sin estridencias, y donde todos son fundamentales, porque, no nos engañemos, nada sería lo mismo sin los habituales, Paco López, a la guitarra y coros junto a David Schulthess «Chuches», a los teclados y los coros y Ekain Elorza a la batería; y esos ya dos veteranos, a estas alturas, nuevos conserjes de este calido hotel; los hermanos Planas: Willy Planas al bajo y Gabi Planas a los teclados, guitarra, percusiones y lo que se tercie; cada uno de ellos escondiendo entre sus ropas ese manojos de llaves que abren, una a una, las coquetas habitaciones de nuestro hotel…todo ello bajo la mirada de una Carolina de Juan a la voz y piano; una chica que transmite sinceridad y emoción cada vez que habla, o se expresa de «aquella manera», o nos canta, con esa voz modulada por una lesión de nacimineto que a ella le viene más que bien y que a nosotros nos embruja a pesar de que la siga dando respeto dar la cara y enfrentarse a la gente.
Todos ellos son elegancia y clase…honestidad, a través de unas canciones que nos atrapan y nos embrujan, sin ningún tipo de aderezo, y es que tampoco necesitan mucho adornos para emocionarnos y engancharnos a través de una sucesión de temas de su nuevo trabajo junto a ya clásicos de los anteriores y que, casan perfectamente con los primeros…por momentos suenan como una de esas bandas de rock progresivo de los años 70, que muchos tenemos en mente, para acabar haciéndonos bailar a toda la sala con ese «estilo ajustado, satisfactorio y muy rítmico», que en los años 30 del pasado siglo marcó los fundamentos del Groove…a fin y a la postre, LA BANDA son emociones y no queremos renunciar a ellas.
Las llaves que se escondían en algún cajón de la recepción de este maravillosos hotel nos abrió la primera habitación, entre refritos que nos trasladaban a épocas pasadas; «Planet Earth», paso a paso, sin prisas fuimos paseando entre esos cálidos y acogedores pasillos y nos fueron abriendo el resto de habitaciones: «Blue Eyes», «El Jimador», «Attempting», «Goodbye», «Alone», «River», con el público entregado, «Pyra», «Cruel», «Radio», «A Kind Of Love», «Thank You», ese agradecimiento con letras mayúsculas, para acabar descendiendo al sótano, porque todo buen hotel, tiene una sala de fiestas escondida en sus entrañas, con su pista de baile y repleta de bolas colgantes llenas de espejos y luces de colores; y ya, puestos a copiar, copiamos a la mejor, ese mítico Studio 54, y bajamos sus escaleras y sonaba “Another Road” que incluyó pasajes de “Good Times” de los neoyorquinos Chic y “Rapper´s Delight”, ese hip-hop de The Sugarhill Gang, y sobre su pista central nos pareció ver, por momentos, a Tony Manero que nos regalaba unos bailes…y es que al entrar en el «Hotel Morgan», dejamos atrás las preocupaciones, y nos cubrimos de amigos, y de felicidad…igual es solo un sueño, pero un bonito sueño.
Morgan acercó ese «Hotel Tour» al Escenario Santander, el pasado 31 de Enero de 2026.















