«Gillespie es recordado, tanto por la crítica como por los aficionados, como uno de los más grandes trompetistas de jazz de todos los tiempos».
Entre arrugadas hojas de pentagramas llenos de correcciones quedaron para la eternidad temas tan famosos como. «Salt Peanuts», «Groovin’ High». «Be-Bop», o «A Night in Tunisia». John Birks Gillespie, «Dizzy Gillespie», su creador, fue un revolucionario y una de los creadores más importantes en el desarrollo de este estilo musical, uno de los grandes revolucionarios del bebop y el jazz moderno, junto al saxofonista Charlie Parker, apodado ‘Bird», su auténtico «alter ego», con el que coincidió a principio del año 1943, en Kansas City, cuando ambos pasaron a formar parte de la banda de Earl Hines.
La historia narra que el músico de Cheraw, Carolina del Sur; era un tipo de ideas fijas y siempre tuvo entre cejas la idea de formar su propia orquesta, orquesta que formó en 1946 con la ayuda de varios músicos que creían en su proyecto, y ya en un lejano 1947, la revista «Metronome» le nombró mejor trompetista del año. Antes, dos o tres años antes, Dizzy fue el director musical de la primera «big band» del bebop, la orquesta de Billy Eckstine, donde coincide con, por aquellos momentos, algunos de los músicos más prometedores: Charlie Parker al saxo alto, la cantante Sarah Vaughan, el saxo tenor, Gene Ammons, o el batería, Art Blakey.
Entre giras por Europa, Canadá y grabaciones diversas, en 1956, el Departamento de Estado, le confía la labor de actuar como embajador musical de los EE.UU. por Oriente Medio, Grecia, Yugoslavia y finalmente Sudamérica en una banda formada expresamente para la ocasión junto a Quincy Jones y Norman Granz. La nueva década y los sonidos de la a bossa nova también llamaron su atención; y en la década de los 70 forma parte de los «Giants of Jazz», formación estelar reunida por el productor, George Wein, para una serie de giras, y en la década de los 80´ dirigió la Orquesta de las Naciones Unidas; su biografía más gamberra nos narra que en 1964 se presentó para presidente de los Estados Unidos de Norteamérica y, cuentan que decía, que si ganaba las elecciones la Casa Blanca pasaría a llamarse Blues House…y su gabinete estaría integrado por: Duke Ellington como Secretario de Estado; Miles Davis como Director de la CIA; Max Roach, Secretario de Defensa; Charles Mingus, Secretario de Paz; Ray Charles, Bibliotecario del Congreso; Louis Armstrong, Secretario de Agricultura; Mary Lou Williams, Embajadora en el Vaticano; Thelonious Monk, Embajador viajero; y Malcolm X como Fiscal General…no se si Lyndon B. Johnson o el senador Hubert Humphrey se preocuparían mucho o irían a bailar bajo los sonidos de su trompeta a cualquier club de la Calle 54´.
Pues estos 75 años de creación han sido el motivo de este concierto, el tercero de esta 20º Edición del ValladolidJazz, de la mano, o mejor de la trompeta de un viejo conocido de este Blog, David Pastor y su quinteto. «The Abraxas Sessions Vol. 4» (2025), grabado en directo en el Teatro Abraxas de Augsburg, Alemania, es el trabajo donde el músico de Sedaví, Valencia, o de Bad Honnef, Alemania; condensa su proyecto Dizzyness, una aproximación a Dizzy Gillespie. Junto a la trompeta de David Pastor, Bobby Martínez, saxo tenor; Germán Kucich, piano; Francisco López, contrabajo y César de Frías, batería; completan este quinteto, o Quintet, que dicho en extranjero siempre tiene más empaque y enjundia, una formación que sin ningún rubor podríamos incluir en la élite del jazz en España.
Junto a un repaso por el mapa musical del genio de Cheraw a las que se sumaron algunas composiciones del propio Pastor en homenaje al protagonista de la noche, fue discurriendo esa noche y cuando llegó a su fín nos dimos cuenta que Dizzy Gillespie hizo y hace feliz a mucha gente con su música y en esta ocasión David Pastor y su Quinteto también.
David Pastor Quintet acercó su «Tributo a Gillespie», dentro de la programación de la XX Edición del ValladolidJazz, el pasado 21 de Noviembre de 2025 en la Sala Concha Velasco del Lava de Valladolid.











