La angelina, esa «polarizante ciudad de los sueños», Kate Clover ha cogido gusto a estas tierras, no se si por la facilidad para conseguir un título universitario o por el calor de sus gentes, y vuelve a incluir varias ciudades en ese reciente «European/UK Summer Tour 2025», y, para sorpresa de más de uno, esas fantásticas «Veladas de San Francisco» ha sido uno de los afortunados sitios donde ha recalado para revivir y revitalizar a más de uno con ese punk rock lleno de referencias, y donde se puede rastrear ADN de gente como The Buzzcocks, The Clash, Ramones, The Kinks, Shangri La’s, Richard Hell, The Runaways, The Undertones, The Go-Gos, y muy en especial de los enormes The B52’s, y por descontado de ese talismán que es Debbie Harry, la vocalista de Blondie, y a la que te imaginas en multitud de ocasiones sobre el escenario, al contemplar a la rubia Kate.
Acompañando a Kate Clover, voz y guitarra; se subieron al escenario, los ya habituales, Giuliano Scarfo, guitarra y coros; William Evans, bajo y coro y David S. Field a la batería; enfundados en unos elegantes trajes negros, serios y sin estridencias, a la manera de unos elegantes The Knack pasados por el filtro del nuevo siglo.
Artista estilosa pero enérgica, en los inicios de su gira se anunciaba con una imagen que arropaba un «sillón rojo con un bolso tipo clutch encima, unos zapatos de tacón en el suelo y una Fender Telecaster de color negro y blanco justo al lado», para fortuna de los responsables de estas memorables veladas, no olvidemos que Cuéllar es un municipio de esta España del interior áspera y ruda; donde muchos de sus responsables culturales no tienen más que miras para el mundo de los toros y de la verbena facilona; por eso es muy meritorio que se realicen actividades que se salen de esas líneas; los restos de la iglesia y convento de San Francisco, y que se remontan al año 1257, no los firmó el alabado y glorificado Santiago Calatrava, sino Hanequin de Cuéllar junto a Juan Gil de Hontañón, por que el destino de sus viejas paredes habría sido una escombrera después de ser acometido por esos sonidos, muy alejados de los Cantos Gregorianos que seguro acogió en un pasado, y que nos acercaron a la ciudad de Los Ángeles, «donde los sueños nacen o mueren».
En esta nueva visita nos recordó su anterior trabajo, «The Apocalypse Dream» (2024) que junto al primero , y que ya nos presentó en una visita anterior, «Bleed Your Heart Out» (2022), y el EP, «Channel Zero» (2021), un compendio a 33 rpm de vitaminada energía y desparpajo punk, algo muy necesario en estos tiempos llenos de bandas que presumen de independencia pero que están realizadas por los mismos moldes que todas, a la manera de un producto de Shein, para disfrute de una industria llorona, acomodaticia y de un público más acomodado y lleno de complejos hacia lo diferente.
Dice la diosa angelina que «si puedes resistir la lucha, es tuya. Porque incluso si pierdes, los sueños continúan…»; bueno continuaremos resistiendo una temporada más disfrutando de ella y de su banda y deseando una nueva visita, porque no nos engañemos, estamos enamorados de ella y de su música.
Kate Clover, con esa apariencia de chica pin up, elegante y sofisticada; acercó ese «European/UK Summer Tour 2025», a las Veladas de San Francisco, ese ramal de los Conciertos Salvajes que en verano, ya hace desde hace un tiempo, riega las secas tierras de. Cuéllar (Segovia), el pasado 25 de Julio de 2025.











