Los festivales andan de moda, por lo menos hasta que explote la burbuja y más de uno se estrelle…y es más que posible que la música en salas este pasando por uno de sus peores momentos, como una de las consecuencias más visibles de este auge, caches imposibles al alza de muchas bandas bajo la sombra de estos festivales, hacen que muchas bandas solo se centran en ellos, porque ¿para que van a girar en invierno por salas de todo el país si en diez conciertos de verano ganan lo de todo en un año?, eso si, la gran mayoría de ellos financiados con el apoyo de instituciones públicas o tirando de tarjeta, si a eso le añadimos que, desde el punto de vista del publico, lucir durante los largos meses estivales una pulsera de un conocido festival en la muñeca es lo más (si le añadimos una con la bandera de España, ya nos salimos), pues blanco y en botella.
Afortunadamente al margen de esos festivales cortados con el mismo patrón o con programaciones abigarradas con bandas de distintos pelajes que intentan captar la atención del publico más variopinto y que, en su mayoría, se han convertido en reuniones lúdicas donde la música se convierte en una mera excusa, más si lo adornamos con experiencias culinarias/turísticas y similares intentando seguir exprimiendo esa gallina antes de que reviente, todavía existe gente que une pasión, conocimiento, ganas, y mucho cariño por lo que hacen y se montan festivales tan modestos pero a la vez tan grandes como este AldeaRock, en una pequeña aldea de Tierra de Campos, y que ya van por esas 21º ediciones, que nos hacen confiar en que algo de futuro, por poco que sea, queda.
Cuatro han sido las bandas que han pasado por este escenario de una localidad donde ya hace mucho broto ese rio salvaje que riega estas tierras y al que tanto tenemos que agradecer. Una de ellas han sido los sevillanos Los Fusiles, un combo que si cierras los ojos su sonido te recuerda a bandas como 091, Los Enemigos o, porque no, The Clash y al añorado Joe Strummer del que el cantante se declara fiel seguidor.
«¿Quién Le Escribe Al Coronel?»(2019); «Victoriosa» (2021) y el reciente «A Mano Armada»(2023) son su aporte a esta historia musical patria, facturada desde Sevilla por cuatro músicos que cuentan con una larga trayectoria musical en su escena rockera local y es que formaciones como 33 Revoluciones, Termostato o Freddie Dilevi, pueden dar buena cuenta de ello. La banda la integran Pablo Cuevas a la guitarra y voz; Quique Ruiz a la guitarra; Juanlu Cordero al bajo y Pablo Guinea , cerrando el cuadrado, a la batería. Una formación que destaca por el fuerte componente social y costumbrista en las letras, que nos señalan a este cuarteto como uno de los mejores formaciones que han asimilado, aunque maltrecha, tradición rockera ibérica, trasladándonos en el tiempo a esos años donde Burning, Tequila, Gabinete Caligari, Enemigos o Rosendo eran referentes para un buen número de jóvenes y veteranos aficionados, como señalan en algunas crónicas.
Banda que, al igual que Ana de Armas que está espectacular, elevo el nivel, ya de por si muy alto, y que fue una de las excusas para más de uno, para acercarse a este pequeño pueblo de esa España vaciada, aunque en este caso no ande muy separada de la capital y es que como cuenta algunos de los asistentes al festival sobre el verdadero significado de esta formación «se echaba de menos a grupos de rock español con sonidos clásicos que hablaran de la realidad y del presente», una banda que en los escasos cinco años de existencia, cuenta ya con una buena colección de «verdaderos clásicos, himnos del rock patrio».
Los Fusiles demostraron que un festival, en este caso la XXI Edición del Aldearock Festival, no tiene que «tirar» de tarjeta de crédito para hacer un enorme cartel, y es que con algo de pasión y un poquito de conocimiento de sus responsables, se puede organizar un gran, aunque sea, pequeño festival, en una pequeña y casi desconocida aldea de Tierra de Campos, la Aldea de San Miguel el pasado 3 de Junio de 2023.











