Si cierras los ojos y le hechas algo de imaginación podrías estar, en una película dirigida por Martin Scorsese, en cualquier club de jazz de la ciudad de Nueva York en la calle 52 o en ese Midtown de Manhattan, (esa parte central del distrito de Manhattan), el Greenwich Village o en el West Village; el Birdland, Blue Note, Village Vanguard o el Smalls Jazz Club podrian ser algunos de ellos.
Un local elegante, con las luces tenues y un ambiente donde se mezcla el aroma del tabaco, con el perfume de las señoras y el after shave de los caballeros. Al fondo, sobre el escenario unos músicos, elegantemente vestidos, rodeando a una dama enfundada en un ceñido vestido negro, sexy y muy atractiva concentra las miradas, de todos los presentes, sobre ella…a su alrededor unas discretas mesitas de hierro con las encimeras de un elegante mármol blanco marcan el prestigio del local. A su alrededor, en un lado algunos clientes, la mayoría gente de banca o dueños de importantes empresas, hablando y bebiendo caros whisky de malta rodeados de bellas señoritas, y muy posiblemente, en la otra esquina otro buen numero de caballeros, estos sí, de oficios no tan respetados, pero enmarcados en poderosos clanes con orígenes italianos, y por supuesto, con gran poder adquisitivo y político, y sobra decirlo, también alternando con hermosas damas, quien sabe si algunas de ellas con arraigo en la alta sociedad neoyorquina.
Bien podría ser la protagonista de esta velada Lucy Wijnands, una entusiasta y dedicada apasionada de la música jazz desde sus inicios hasta la actualidad, originaria de Kansas City, (Missouri). Su padre Bram Wijnands, es un virtuoso del piano stride, un estilo de tocar el piano que se desarrollo en Harlem en los años 20 del pasado siglo, de ahí que se denomine «Harlem stride», que requiere amplios saltos de la mano izquierda que es la que proporciona la base rítmica mientras que la derecha se encarga de la melodía y fue con el que inicio su carrera musical con diferentes giras por Europa en 2017 o los Países Bajos en el 2019, junto a multitud de actuaciones en diferentes club de Kansas City o festivales.
En el 2021 gano el 4.º Concurso Anual Ella Fitzgerald que se sumaria al Premio al Mérito del Presidente de Purchase College de 2020; Premio Downbeat a la Mejor Solista Vocal de Jazz de 2020; y Becaria Ella Fitzgerald de Purchase College de 2019. Si no me confundo cuenta con un Ep editado «Something Awaits» (2023) junto a diferentes colaboraciones.
Poseedora de su propio sonido agradable, una facilidad con las letras y los adornos melódicos, un swing infalible, se enfrenta a rendir un homenaje a Sarah Vaughan, la interprete de Newark (Nueva Jersey) en el centenario de su nacimiento acompañada por una banda deliciosa; Julian Schmidt, piano; Paul Omedes, trompeta; Xaver Hellmeier, batería y Ignasi González, un viejo conocido de este Blog, al contrabajo. Sarah Vaughan, apodada «The Divine One», o Sassy (o Sass, o como ella escribía a veces, Sassie) cuentan que «con su portentosa voz de terciopelo, la cantante elevó su música al cielo e hizo lo que quiso: colaborar con los popes de la bossa nova brasileña y codearse con Dylan y Lennon». Junto con Maria Callas, ‘La Divina’, y que por esas casualidades nacieron el mismo año, en 1924, marcaron la música del siglo XX. Cuentan que «el talento la llevó a la cúspide y, aunque no fue tan dramática como la de Callas y menos aún que la de Lady Day (Billy Holiday), Vaughan casi se arruinó por culpa de algunos de sus maridos o managers», y como hacedora de esos primeros pasos del feminismo no se quedó atrás y proclamó su independencia como mujer y cantante, decía: “Mi sueño es hacer lo que quiera sin interferencias de las casas de discos” y lo cumplio, de sus inicios con la Columbia paso a la Mercury, de ahí a la Roulette, de regreso a la Mercury…y cien años después, su voz, cuentan que todavía suena a «agua fresca manando de la fuente».
XX años para un Festival que en sus orígenes era el Festival de Jazz de Castilla y León, y donde ese «agua fresca manando de la fuente» de Sarah Vaughan, nos la acerco embotellada, lista para consumir, Lucy Wijnands, en la Sala Concha Velasco del LAVA de Valladolid el pasado día 7 de Noviembre de 2025 dentro de la programación del XX ValladolidJazz.











