Nacha Pop editó «Magia y Precisión» en ya un lejano 1983 y 43 años después, eso es, ni más ni menos, la madrileña nacionalizada vallisoletana Rocío Torío…Magia y Precisión.
Rodeadas de amigos presentó en la Sala Al Norte a la Izquierda, su primer trabajo en solitario, ese preciosísimo, «El día que compré flores» (2026). A su lado, sobre el escenario Jesús Bravo, a los teclados; su inseparable Inés Velázquez al bajo junto al siempre sonriente y maravilloso Yonder Rodríguez, a la batería y percusiones, Rocío Torío, guitarra y voz; nos fue presentando cada una de esas canciones que se esconden en ese primer trabajo en solitario, del que dicen está lleno de «de emociones y mensajes que reflejan su madurez artística».
Cuenta, en una reciente entrevista, que al contrario de la norma habitual este primer trabajo nace en torno al título…un recorrido que va desde «el desamor y la tristeza hasta llegar a un punto de calma». Sus ocho canciones, que nos dejan con ganas de muchas más, suenan a Jazz, a Soul, a Rhythm and Blues, a ritmos latinos, por momentos a música Disco o a Americana, como esa maravillosa «Sin rumbo»; todas ellas llenas de esa Magia que nos cantaba la añorada formación y a las que se unieron otros temas que se han quedado fuera de este primer trabajo pero que merecen y estan pidiendo, casi a gritos, su lugar y su oportunidad.
Una presentación llena de detalles y de colaboraciones que la convirtieron en muy especial; desde un sonido excelente, y es que está Al Norte a la Izquierda, ha subido muchos enteros el nivel de las salas locales; un cuidado en los detalles que demuestran las ganas de gustar y de agradar; y unas colaboraciones de amigos que no se quisieron perder este día tan especial.
Entre risas, historias, más risas y otras historias apareció la primera colaboración; amiga e integrante del trío Cabeza de Gallo, Alba Sanzo, guitarra y voz de la banda; le siguió el cantautor Marcos Gallo, desde Burgos, y que cuenta con tres discos editados: «Ahora» (2017), «Borealis» (2019) y «Equilibre» (2020), que no se quiso perder la presentación; en el siguiente tema se sumó, para mí la banda de referencia de esta ciudad y sin duda el tipo que más ha contribuido a la salud de la música en esta ciudad en los últimos años, Javier Vielba, voz y maracas, con esos Arizonas Baby, al completo con Rubén Marrón, a la guitarra y Guillermo Aragón a las percusiones; ya leyendas de la música vallisoletana; siguió la maravillosa, y favorita entre favoritas, Andrea Garcy que tampoco se quiso perder la fiesta de su amiga, con esa sonrisa y esa simpatía que ilumina todas las estancias por las que asoma; Santi Sierra, uno de esos lados del cuadrado que es Delameseta y que junto a la cantante Lucía López con ese trabajo editado, ‘Al baile por amores’ (2025), también se unió a la fiesta. Una fiesta entre flores que inundaron el escenario como días antes llenaron las calles de Valladolid y es que la escena local está más que viva y a la que se debe apoyar porque como dice Rocío: «si se apoya lo que se crea aquí, muchos proyectos pueden crecer y salir fuera con mucha fuerza» .
Rocío Torío, en ese 1983 del pasado siglo era una luz muy lejana en el espacio, hoy en este 2026 es realidad, es «Magia y Precisión», y entre flores y rodeada de amigos presento «El día que compré flores» (2026), en la Sala Al Norte a la Izquierda de Valladolid, el pasado 6 de Marzo de 2026.













